Las dietas de aporte proteico son tratamientos que requieren supervisión médica y son altamente eficaces, siempre que estén indicados. Consisten en suprimir la ingesta de hidratos de carbono y lípidos durante un tiempo controlado y limitado, lo que provoca que el organismo comience a obtener la energía que necesita para funcionar a través de la grasa almacenada en el cuerpo provocando, así, la pérdida de peso, concretamente de masa grasa y no de masa muscular.
La importancia del cambio de hábitos
La reintroducción del resto de nutrientes se hace de forma paulatina y controlada a través de unas fases guiadas por nuestro equipo de profesionales. En nuestro Centro damos mucha importancia al proceso de reintroducción de alimentos y de reeducación alimentaria, pues se trata de que el paciente llegue al peso adecuado pero sobre todo, que aprenda a comer de una forma ordenada y equilibrada para no volver a caer en los hábitos que le originaron acumular peso y comer de forma descontrolada.
Efectos:
A los tres días de haber iniciado la dieta proteica que excluye en su mayoría la ingesta de hidratos de carbono, azúcares y grasas, nuestro cuerpo entra en un estado en el cual utiliza las grasas como combustible, provocando la pérdida de masa grasa. Esta situación, produce una reducción en la sensación de hambre y potencia un estado generalizado de bienestar y mayor vitalidad.

