La exposición solar excesiva o sin protección puede causar quemaduras, arrugas, degeneración cutánea e incluso cáncer de piel. Es importante que te protejas la piel de la exposición solar a diario para evitar dañártela. Existen diferentes tipos de protectores solares disponibles designados por el factor de protección solar (FPS), ingredientes, resistencia al agua y si bloquean los rayos UVA o UVB. Es importante que elijas el tipo correcto de protector solar para tu uso y para tu tipo de piel, a fin de mantener una piel saludable.
PARTE 1: ESCOGER LO ESPECIFICO
1.Elige un número de FPS. Este número te indica el porcentaje de rayos UVB absorbidos por el protector solar. Por ejemplo, un producto con FPS de 30 absorbe aproximadamente 97 % de los rayos UVB, mientras que uno con FPS de 50 absorbe un 98 % de rayos UVB y uno con FPS de 100 puede bloquear casi 99 % de los rayos UVB. Por ello, el FPS es bastante engañoso. Podrías pensar que si gastas más en un producto con FPS 100, entonces estarás completamente seguro bajo el sol, cuando en realidad su protección contra los rayos UVB solo es 2 % más que un producto con FPS 30.
El FPS solo bloquea los rayos UVB, no los rayos UVA, y ambos pueden dañar la piel. Se ha demostrado que un producto con alto FPS permite que más rayos UVA lleguen a la piel, a la vez que no te protege mucho contra los rayos UVB. Además, un producto con alto FPS no dura más que uno con un menor FPS.
2. Evita los parabenos y los ingredientes dañinos.
Asegúrate de que cuando protejas tu piel del sol, no te expongas a otros elementos dañinos.
¡Muchos filtros solares contienen parabenos, que podrían aumentar los índices de cáncer de mama y facilitar el desarrollo de melanoma! La oxibenzona puede descomponer la piel y ocasionar urticaria y otros problemas. El palmitato de retinilo podría aumentar tu riesgo de cáncer cuando te expones al sol. Presta atención a ingredientes como estos para asegurarte de que el filtro no solar no te haga más daño que bien.- Considera usar ingredientes minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio. Estos elementos reposan sobre la piel en lugar de ser absorbidos por ella. También pueden reflejar los rayos UV y se ha demostrado que son ingredientes seguros y eficaces en prevenir los efectos nocivos del sol.
- Si vas a usar químicos, escoge los que te protejan contra los rayos UVA y UVB. El mexoryl SX, mexoryl XL y parsol 1789 son algunos químicos que protegen contra los rayos UVA. El octinoxato, ictisalato y homosalato son químicos que protegen contra los rayos UVB. Busca un protector solar que contenga estos químicos para conseguir la mejor protección contra ambos tipos de rayos.
- Evita los protectores solares con extractos de frutas o frutos secos. No se ha demostrado que bloqueen el sol y muchos de ellos pueden causar reacciones alérgicas.
3. Busca un filtro solar de amplio espectro.
“Amplio espectro” quiere decir que protege tanto de los rayos UVA como de los rayos UVB. Los primeros causan arrugas y envejecimiento de la piel, mientras que los segundos ocasionan quemaduras solares, pero ambos pueden provocar cáncer de piel. Es mejor que te protejas de ambos, pero muchos protectores solares solo te protegen contra los rayos UVB. Buscar un protector solar etiquetado como de “amplio espectro” te ayudará a evitar este problema.
4. Usa un filtro solar resistente al agua si vas a nadar. Los protectores solares ya no pueden ser etiquetados como resistentes al agua, porque todos se enjuagan con el agua después de un rato. Sin embargo, un filtro solar resistente al agua puede permitirte quedarte en el agua unos 80 minutos antes de que tengas que volver a aplicártelo. Si planeas nadar o si sudas, es probable que quieras un protector solar resistente al agua. No obstante, recuerda que tendrás que volver a aplicártelo tal como sucede con cualquier otro filtro solar.5. Evita los filtros solares en rociador y más bien escoge uno en crema.
Los productos en rociador y en crema no son iguales. Trata de evitar los filtros solares en rociador y, por el contrario, elige uno en crema. En cuanto al rociador, es muy fácil que te olvides de aplicártelo en un lugar y también genera la preocupación de que puedas inhalar el producto. Con respecto a la crema, es más probable que te asegures de una cobertura completa y no corres el riesgo de inhalarla.


